VIDA Y RÉQUIEM: ¿CUÁNDO UNO TRASGREDIÓ LA FRONTERA DEL OTRO?
Todo se diluye, es un réquiem impasable. Todo transita al detenerse y el fuego, que fue tuyo y mío y nuestro hoy es ceniza.
¿Dónde se perdió el aliento y se destiñeron todos tus sueños? ¿Por qué agonizó? ¡Sí estaba en plenitud!
Donde flotan las respuestas para encontrar la única e impecable. Pero esa voz era tan vieja y tan hollada y macilenta que se perdió buscando la última palabra.
Que circulara la sentencia, mas esa ya la dijeron ¡hace tanto! Que por eso fenecemos De tedio y estulticia. De silencio y claudicación.